Greenpeace urge estabilizar suelos quemados para proteger ríos de cenizas
La organización ecologista pidió a municipios españoles planificar acciones de emergencia tras los incendios forestales para evitar que las lluvias arrastren contaminantes a ríos, embalses y acuíferos.
Greenpeace alertó sobre los riesgos que representan las cenizas y sedimentos de los incendios forestales una vez que lleguen las lluvias. La organización ecologista pidió a los municipios afectados que comiencen de inmediato a planificar actuaciones de emergencia para estabilizar los terrenos quemados y evitar la contaminación de ríos, embalses y acuíferos.
Los incendios forestales dejan suelos desprotegidos. Sin vegetación que los sostenga, las primeras tormentas pueden arrastrar toneladas de cenizas, nutrientes en exceso y contaminantes derivados de la combustión hacia los cursos de agua. Este proceso, conocido como erosión post-incendio, no solo contamina el agua sino que altera los ecosistemas acuáticos y puede afectar el abastecimiento humano.
Según la información difundida, las actuaciones preventivas deben incluir la estabilización de laderas con técnicas como la mulching (colocación de restos vegetales), la creación de barreras de contención o la siembra de especies de crecimiento rápido adaptadas al lugar. Estas medidas buscan reducir la velocidad del agua de escorrentía y permitir que los suelos se recuperen de manera más gradual.
La preocupación es especialmente relevante en regiones con historial de grandes fuegos, donde el cambio climático está aumentando tanto la frecuencia como la intensidad de los incendios. En España, los humedales y sistemas fluviales ya enfrentan múltiples presiones; agregar una carga masiva de cenizas podría comprometer la calidad del agua para la fauna y las comunidades locales.
Greenpeace enfatizó que la planificación debe ser rápida pero basada en criterios técnicos. No se trata solo de responder a la emergencia, sino de integrar estas acciones en una estrategia más amplia de restauración ecológica. Los ríos y acuíferos son el corazón de la biodiversidad y del bienestar humano; protegerlos después del fuego es tan importante como evitar que el fuego se inicie.
Este llamado recuerda que los incendios no terminan cuando se apagan las llamas. Sus consecuencias pueden extenderse durante meses o años si no se actúa sobre el terreno quemado. La organización ecologista instó a las autoridades locales a priorizar estos trabajos antes de que lleguen las precipitaciones otoñales.
Fuente: EFE Verde