Tres ciclones en el Pacífico: Lowell, Karina y Marie impulsados por El Niño
El Océano Pacífico registra una actividad inusual con tres ciclones tropicales activos al mismo tiempo, fenómeno potenciado por El Niño que genera alertas en varias regiones costeras.
El Océano Pacífico vive días de intensa actividad meteorológica. Tres ciclones tropicales —Lowell, Karina y Marie— avanzan de forma simultánea, un escenario poco frecuente que ha encendido alertas en agencias de monitoreo de varios países.
Según informó Noticias Ambientales, el fenómeno se produce en un contexto de El Niño que favorece el calentamiento de las aguas superficiales. Este calentamiento proporciona la energía extra que necesitan los sistemas para formarse y fortalecerse, alterando patrones atmosféricos que suelen ser más estables en esta época del año.
Los ciclones se encuentran en distintas etapas de desarrollo y se desplazan por el Pacífico oriental y central. Aunque aún no han impactado directamente en zonas pobladas, su sola presencia simultánea modifica la circulación atmosférica regional y puede influir en patrones de precipitación y vientos en costas de México, Centroamérica y el norte de Sudamérica.
Desde el punto de vista ecológico, eventos de esta magnitud recuerdan cómo la variabilidad climática afecta no solo a las comunidades humanas sino también a ecosistemas marinos. Los ciclones pueden generar agitación en las capas superficiales del océano, modificar corrientes y, en algunos casos, favorecer el afloramiento de nutrientes que luego impactan en las cadenas tróficas. Sin embargo, también pueden causar daños en arrecifes, manglares y zonas costeras si llegan a tocar tierra con fuerza.
El Niño, que ya viene mostrando señales de debilitamiento pero aún influye en el Pacífico, es conocido por aumentar la probabilidad de formación de huracanes y tormentas en ciertas cuencas mientras las suprime en otras. En este caso, las condiciones cálidas han actuado como combustible para la aparición casi simultánea de los tres sistemas.
Expertos en meteorología y oceanografía seguirán de cerca la evolución de Lowell, Karina y Marie en las próximas jornadas. Por ahora, las alertas se centran en la navegación marítima y en la preparación de comunidades vulnerables ante posibles cambios bruscos en el estado del tiempo.
Este tipo de eventos refuerza la importancia de los sistemas de monitoreo oceánico y atmosférico. En un planeta que se calienta, la variabilidad natural como El Niño se superpone al cambio climático de fondo, generando temporadas ciclónicas cada vez más impredecibles. Entender estas dinámicas no solo ayuda a anticipar riesgos sino a apreciar la complejidad de los procesos que regulan el clima global.
(3 de septiembre de 2026).