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El fin de semana pasado un partido entre Almagro y Ferro no comenzó debido al enfrentamiento entre barras bravas de los dos equipos y, luego, entre la parcialidad local y la policía. Durante todo el torneo Clausura los hechos de violencia convivieron casi naturalmente. En estos días se repiten hechos lamentables entre barras bravas de River. Cabe recordar que lo sucedido en la primera fecha del torneo en Rosario (enfrentamiento dentro del estadio de Newell´s entre simpatizantes locales y la parcialidad visitante de River) dejará a los leprosos con un descuento de tres puntos en la finalización del torneo.
Por todo esto, observamos que el problema de la violencia excede a la simplificación cotidiana de los inadaptados, los delincuentes, los pibes que están de la cabeza o las barras bravas. Se trata de toda una cultura organizada que otorga sentido y legitimidad a las prácticas violentas.
Nota completa Semanario ADN |